¿Dónde poner los harapos y manoplas? Lo destacado es colgarlos en las ubicaciones de mayor empleo, al lado de la región de cocción o bajo el fregadero, por la parte interior de la puerta, por servirnos de un ejemplo, con el apoyo de ganchos puestos estratégicamente.

El orden en la cocina según Marie Kondo

Tabla de contenidos

  • El orden en la cocina según Marie Kondo
    • Paso uno: Desechar
    • Segundo paso: asignarle un espacio a todo
    • Ahora lo hemos eliminado y guardado. ¿Y en este momento eso?

¿De qué manera almacenar los paños de cocina?

Es preferible no dejar los harapos en el mostrador. Tienen la posibilidad de contraer gérmenes de alimentos que haya manipulado antes. Guárdelos en cajones o cuélguelos en las manijas.

Para ahorrar espacio y sostenerlas bien organizadas, las bandejas se tienen la posibilidad de poner una sobre la otra de mayor a menor. En un cajón estándar (12 cm de altura) de la cocina caben hasta tres entidades. Eso sí, siempre y en todo momento han de estar separados por un harapo o gamuza a fin de que no se rayen entre sí.

¿De qué manera lavar los paños de cocina?

Para lavar los paños de cocina, bastante gente eligen por meterlos en la lavadora con el resto de la ropa. No obstante, esta práctica no es la mucho más aconsejable, puesto que no se suprimen todas y cada una de las bacterias. Una alternativa que asiste para remover toda la mugre de este textil del hogar es realizar una mezcla que tenga dentro agua y precisamente un diez% de lejía y sumergir los harapos en ella. De esta manera lograrás liberarlos de la mayor parte de los microorganismos que logren manifestarse en ellos.

Paños de cocina, si dejamos que se mojen o no se cambian con la continuidad sugerida, tienen la posibilidad de coger mal fragancia. Para evitarlo, cuando hayan pasado por la mezcla de agua y lejía y las hayas aclarado bien, puedes meterlas en la lavadora con un chorrito de vinagre de limpieza. El vinagre actúa como agente neutralizador de fragancias. Además de esto, asimismo es un suavizante de lonas natural. Esta solución asimismo se puede utilizar a otras prendas textiles como las toallas, que asimismo tienen la posibilidad de tener inclinación a agarrar pésimos fragancias.

CONCLUSIONES

Los gérmenes y las bacterias hallan en los paños de cocina su mejor aliado para vivir, reproducirse y extenderse. Para eludir los peligros derivados del empleo de harapos, es esencial proseguir unas pautas para reducir la existencia de gérmenes o eludir la polución cruzada.

Por este motivo, un acertado cuidado HACCP y la relevancia de auditar el sistema nos dejarán hacer buenas prácticas higiénicas y contribuir a achicar los probables peligros de polución.

Remójalos tras utilizarlos

Los paños que empleas para secarte las manos o los platos se tienen la posibilidad de almacenar en la cocina mucho más de un día, salvo que terminen empapados. Por otra parte, esos que entren en contacto con alimentos o líquidos diferentes al agua han de ser sustituidos rápidamente. No las tires a la cesta ni las dejes en una esquina, colócalas a remojar en bastante agua a fin de que no se pegue la mugre y el lavado sea mucho más efectivo. Unos cuantos horas de remojo es bastante, si las dejas mucho más tiempo la mugre puede regresar a la lona. Añada unas gotas de amoníaco al agua para una limpieza mucho más profunda. Si no tienes este producto, mezcla agua no muy caliente con vinagre o algo de lejía. Si precisas eliminar la grasa de los paños de cocina, añade unas gotas de limón. Nota: Combinar distintas modelos o químicos puede ocasionar una reacción. Escoge solo uno en el momento en que los vayas a emplear. Tras remojarlas, sacude el exceso de agua y déjalas secar hasta el día de hoy de lavarlas.

  • Consejo: Evite emplear suavizantes en las toallas de cocina. Este producto deja una cubierta sobre el tejido que, si bien lo realiza mucho más despacio, disminuye la absorbencia. Además de esto, los restos del detergente tienen la posibilidad de pasar a los alimentos.