¡Es culpa de la cámara! De la misma en el momento en que nos observamos en un espéculo cóncavo o convexo, la lente usada va a hacer que la imagen se vea sutilmente diferente de lo que percibimos a través del ojo humano.

¡Ninguna fotografía me hace justicia! ¡La cámara no me desea! En verdad, prácticamente todos pensamos que las cámaras nos tratan con crueldad deliberada. Escasas cosas conocemos mejor que nuestro rostro. Nos encontramos familiarizados a verlo todos y cada uno de los días y estudiarlo en oposición al espéculo, y no obstante las cámaras persisten con una insidiosa terquedad en brindarnos una versión desvalorizada de nuestra fachada física, pero si lo que entendemos no fuese tan real como ¿Nosotros pensamos?

Primeramente, la verdad es un término que no es sencillo de estudiar. Lo que observamos en las fotografías o en oposición al espéculo son ediciones aproximadas de nuestra situación específica. La óptica de cualquier cámara contesta el sistema de visión humana, pero con volúmenes cambiantes en un nivel u otro. Esto causa que la percepción sea diferente a la que nos llega en el momento en que nos observamos en el espéculo.

¿Por qué razón no nos atrae de qué manera salimos en las fotografías?

Andrea García Cerdán 

Es muy frecuente que, en la sociedad de en la actualidad, donde siempre y en todo momento llevamos nuestra cámara con nosotros, nos hagamos mucho más fotografías o autofotos de lo preciso. No es extraño conseguir mucho más de 30 autorretratos prácticamente idénticos en la galería de teléfonos móviles inteligentes de jovenes y no tan jovenes. ¿Se está volviendo el planeta narcisista? Quizás un tanto sí. Pero dado que no salgamos bien en las fotografías que nos hacemos tiene una explicación científica.

¿Por qué razón somos feos en las fotografías? Según la ciencia

¿Cuántos filtros, aplicaciones de hermosura o editores empleas? Seguramente usas varios y también ingeniosos medios para prosperar, con relación a la verdad, la imagen mental que tienes de ti.

De todos modos, caes en fallos mentales, llamados cortes cognitivos sobre tu imagen y la del resto. Tiendes a meditar que tienes varios aspectos positivos, al tiempo que con el resto elevas sus aspectos negativos sobre los positivos, tal es así que prácticamente todos están, en comparación, siempre y en todo momento peor que tú.