Para ser mucho más precisos, ?selfitis? se define como: “El deseo obsesivo compulsivo de tomarse fotografías y publicarlas en las comunidades como una manera de compensar la carencia de autovaloración y completar un vacío en la privacidad.

Si eres seguidor de atestar tu Instagram y Snapchat con «fotografías tuyas», este estudio te puede atraer…

Si eres seguidor de atestar tu Instagram y Snapchat con «selfies», te puede atraer este estudio. Un trabajo de investigación hecho por científicos de la Facultad de Toronto señala que probablemente no seas tan bonita como crees, pero inconscientemente repites tu cara para ofrecer a Internet la mejor impresión de ti.

Escenarios de egoísmo

Además, se asegura que este trastorno causado por la predilección fotográfica en la persona puede presentarse con algunas variantes. Hay, por consiguiente, tres escenarios de selfitis:

  • Borderline: conviértete en fotografías cuando menos tres ocasiones cada día, pero sin compartirlas en las comunidades.
  • Agudo: conviértete en fotografías, cuando menos tres ocasiones cada día, y después publícalas en las comunidades.
  • Crónica: hacerse fotografías «descontroladamente», mucho más de 6 autofotos cada día, y compartirlas en las comunidades de manera reiterada.

La imagen sobre la personalidad

Otro estudio, este de la Facultad de Buffalo, EE. UU., asimismo causó ciertos datos atrayentes. La gente que distribuyen mucho más fotografías propias en las comunidades prueban que su autovaloración se fundamenta primordialmente en la opinión que el resto tienen de ellos.

Esto es, indican personalidades y estados de ánimo muy expuestos a las críticas y votaciones del resto. De esto va a depender en buena medida el nivel de aceptación que tengan de sí mismos. Los autofotos van a ser vitales en esta etapa, en tanto que van a marcar su autovaloración según la acogida que van a tener entre sus fieles.

Las fotografías que haces dicen bastante de ti

Los autofotos charlan de nuestra personalidad mucho más de lo que pensamos. Además de esto, en el momento en que nos autofotografiamos, puede ser una señal de que nos encontramos cómodos con nosotros o en ese instante particularmente.

Además de esto, existen estudios sobre autofotos y personalidad y las diferencias entre hombres y mujeres en las redes. Por servirnos de un ejemplo: en el momento en que los hombres toman una fotografía que saben que los hombres van a ver mucho más, tienden a utilizar un ángulo mucho más bajo. Comunicar respeto. Al revés, si será visto por las mujeres, procuran mucho más empatía y lo hacen de frente. Las mujeres tienen el efecto opuesto. En otras expresiones, para enseñar sumisión a los hombres, el ángulo es desde arriba y las fotografías se toman de frente para enseñar empatía hacia otras mujeres. Por todo ello, usamos imágenes de nosotros para relacionarnos y la manera de estar comunicados cambió.

¿De qué forma leer una fotografía sin fallecer de envidia?

Las pistas esenciales en la lectura de la fotografía están, paradójicamente, fuera de la fotografía… Viendo una foto, puede ser atrayente contestar a tres cuestiones:

  1. ¿Qué afirma? ¿La fotografia?
  2. ¿Qué me afirma esta fotografía?
  3. ¿Qué sucede con esta fotografía?