¿Cómo motivarme para limpiar la casa?

#2 Divide tus tareas Conque trata de dividir tus tareas del hogar entre los días de la semana: ir al autoservicio el primer día de la semana, pasar la aspiradora el martes y adecentar la cocina el miércoles, etcétera. Te vas a sentir mucho más animado para llevar a cabo las cosas que si planeas llevarlo a cabo todo en una tarde.

De qué manera motivarte a adecentar tu casa es sencillísimo.

Hay veces en que te entran ganas de salir corriendo y no regresar a casa solo por el hecho de que no ves la montaña de ropa aguardándote a fin de que la planches, o la aspiradora que te mira y te mira tan puedes pasarlo por toda la vivienda.

Aquí tienes ciertos avisos para en el momento en que no te sientas animado con tu casa.

Ámense, apreciense, no se insulten. Basta de «soy un desastre», «soy un asco en las tareas del hogar», «jamás podré con esto». Tenga la seguridad de que hace lo destacado que puede ahora mismo y todo lo relacionado con la limpieza del hogar se puede estudiar. Y en cualquier caso, si no fuese de este modo, tu casa y el nivel de orden y limpieza en que la tienes NO ES UN PARÁMETRO PARA DEMOSTRAR TU VALOR.

Consejos prácticos

  • El truco del tiempo. Configure un temporizador a lo largo de diez minutos y limpie todo cuanto le dé tiempo en esa ventana. Te motivará y va a hacer que limpies de manera mucho más productiva y con mucho más método, priorizando lo que mucho más se precisa y además de esto sepas que no vas a estar todo el día limpiando por el hecho de que en el momento en que salte la alarma se va a haber acabado el tiempo de limpieza del hogar.
  • Dividir tareas. La limpieza por habitaciones o por zonas es considerablemente más accesible y real, para hacer la limpieza día tras día del hogar. En cambio, si tienes planeado adecentar toda la vivienda en un día, te agobiarás y lo vas a dejar a medias, lo que te dejará fallido.
  • Prepara todas y cada una de las herramientas y utensilios de limpieza que precisarás. Es la mejor forma de adecentar de forma cómoda y no perder el tiempo yendo y viniendo para agarrar o dejar modelos.
  • Proyecta pensamientos positivos. Si imaginas lo limpio y ordenado que va a estar tu hogar y lo feliz y relajado que te vas a sentir, asimismo te motivará a ponerte a trabajar de una manera considerablemente más consciente y efectiva.
  • Compra nuevos datos para tu hogar. Si compras un ramo de flores, un precioso jarrón o algo que te realice sentir bien, te motivará a dejar la vivienda reluciente y organizada para mostrar este nuevo objeto en tu hogar. Además de esto, siempre y en todo momento puedes compartirlo en las comunidades con tus amigos y familiares y asimismo se transforma en un agregado para lograr realizar las tareas del hogar con mucho más entusiasmo.
  • Haz una lista. Si no tienes idea por dónde comenzar a adecentar tu casa, lo destacado es que hagas una lista con el sitio prioritario, el que está en peor estado. A fin de que logre adecentar en el orden de necesidad. Asimismo puede enumerar las tareas de limpieza en orden para continuar pautas visibles y no sentirse perdido o abrumado.
  • Tener pocos artículos y utensilios. Es preferible tener pocos utensilios y modelos de limpieza concretos, emplear justo lo que es necesario para ti, sin tener una inmensidad de artículos que no te terminan y que terminan rancios. De esta manera, la limpieza del hogar va a ser mucho más productivo y simple.

Aguardamos que con todas y cada una estas ideas logres efectuar la limpieza con un enfoque mucho más positivo y motivador, sabiendo enfocar tus pensamientos y consiguiendo sostener tu casa limpia y organizada por una extendida duración.

Motivarse para adecentar

En ocasiones perdemos la motivación para adecentar la vivienda por causas predecibles. La vida se dificulta con la escuela o el trabajo, por servirnos de un ejemplo, y contamos un cambio temporal en nuestras preferencias. No obstante, en el momento en que acaba, en ocasiones requerimos asistencia para redirigir nuestras preferencias de regreso a nuestros hogares.

Hay otros instantes en los que la causa está fuera de nuestro control. La depresión o la patología atacan, y eso es todo cuanto tenemos la posibilidad de llevar a cabo para pasar el día. Conseguir una motivación para adecentar no es concebible. En instantes como estos, adecentar la vivienda no semeja servir la pena. Nos encontramos lidiando con cosas mucho más enormes que cambian vidas. Claramente, ¡está bien!