¿Por qué mi casa me deprime?

Las causas repentinas de estos desequilibrios se encuentran en un empleo inapropiado del espacio, por poner un ejemplo, en el momento en que se amontonan elementos, en el momento en que hay un exceso de vacío, o una distribución de muebles que dirige nuevamente el Chi de manera hostil.

Ser ama de la casa no es una labor simple, por el hecho de que es un trabajo duro y también invisible que supone incontables peligros: despertar a los pequeños, elaborar el desayuno, vestir a los pequeños, llevarlos a la escuela, meditar en las tareas del hogar, coser, realizar la adquisición, planchar la ropa del marido y de los hijos, elaborar la comida, barrer, desempolvar, lavar, tender, almacenar la ropa, poner la mesa, agarrar la mesa, lavar los platos, adecentar la cocina, adecentar el baño, proteger las plantas, mudar las lámparas, planear los costos, adecentar las ventanas, tal como la especialidad y educación de sus hijos sin olvidar sus «tareas» de mujer, son ciertas muchas tareas de una ama de la casa, que frecuentemente hace bastante, sin reconocimiento, y sin gozar ella misma del día como se merece.

El caos nos deprime

Aquí vamos a ingresar en la polémica, pues quizás estés convencido de que verdaderamente «no te importa» vivir en el caos , y que no te afecte en absoluto. «Si la vivienda está desorganizada, bastante superior, pues de este modo absolutamente nadie me visita». Pero es muy posible que te hayas habituado a esta “normalidad”. Es posible que haya pasado tanto tiempo desde el momento en que vives en un ambiente limpio y ordenado que no lo echas de menos. Pero el caos nos pesa en los tobillos, nos mantiene, no nos hace seguir. Te garantizo que si comienzas a poner tu casa en orden, manteniéndola limpia y estructurada, si bien sea solo para tus ojos, tu estado anímico va a mejorar, desearás estar mucho más activa, meterte en nuevos proyectos, desearás obtener bonito cosas para la vivienda y para ti, por el hecho de que tu actitud va a ser mucho más efectiva.

Fuera de servicio es imposible adecentar. Y frente la carencia de limpieza, se muestran y se reproducen bacterias y gérmenes. Y si llegamos tan lejos, entonces qué mucho más da para unos pocos gérmenes… Pero tras ellos vienen moscas, arañas, cucarachas, ratones, zorros y hasta víboras. No es por asustarte, pero mucho más vale impedir que lamentar. Uuuuyyysshhh…

Las diez claves a fin de que tu hogar y tu vida reluzcan

Adornar y actualizar tu hogar no es solo hacer un ámbito bonito, sino más bien asimismo interesante, servible y al fin y al cabo una manera de vida

1. EVALUAR LA CANTIDAD DE LUZ

Primordiales síntomas de depresión por mudanza

Mudar de casa es parcialmente simple, sales de un inmueble y entras en otro, pero mudando de casa es ya algo bastante diferente que necesita un desarrollo de adaptación. Como dicen, comienzan los inconvenientes, de pronto ves esta fotografía y algo en tu interior te invita a arrepentirte de haberla llevado contigo, lo que era un bello recuerdo comienza a ser la frustración de comprender que es cosa del pasado. Decides con sensatez comprender que o sea algo habitual, pero un minuto después te percatas de que en las cajas hay mucho más recuerdos que elementos y pertenencias y todos se te tiran encima, sin piedad.

De pronto te percatas que el agobio del viaje previo que sentiste los días antes de subirte al coche es una tontería relacionado con esto. Sientes algo que te apena y el temor a desplazarte es considerablemente más fuerte de lo que sentías semanas atrás. Pero sacas fuerzas de la debilidad, dejas cajas vacías y tus muebles lucen idénticos a los de tu vieja casa, lo que transmite una mezcla de tranquilidad y ansiedad. Andas peleando por guiñar el ojo esa noche, y si te has mudado con tu pareja, ella empezará a presenciar tu peor versión en los próximos días: vas a estar fuera, sin charlar, todo el tiempo de mal humor. . La crisis por el cambio de hosting indudablemente afectará a tu pareja y los dos vais a tener pésimos días.