¿Por qué no me dan ganas de limpiar mi casa?

Y entre las causas más habituales para odiar la limpieza es: odiar perder el tiempo. En el momento en que debes llevar a cabo una labor requerida (como adecentar o estudiar), puedes meditar en otras 50,000 cosas que podrías estar realizando en ese instante. Y piensas: odio, odio, odio perder el tiempo de esta manera.

Entre los elementos recurrentes a lo largo de la depresión es la incapacidad para efectuar las tareas del día a día. Las pequeñas cosas que acostumbrábamos a llevar a cabo sin esfuerzo en este momento se transforman en un planeta. Si la depresión es suave y todavía funcionamos de forma adaptativa, posiblemente tengamos la posibilidad concentrarnos en los inconvenientes que tenemos en cuenta mucho más esenciales. Y es lógico que dejemos de lado cosas que no son tan indispensables, como la limpieza de la vivienda.

Si bien estés físicamente solo, no lo andas

Estar todo el día en el hogar, quizás sin amigos o familiares para cuando menos charlar puede hacerte sentir descuidado. O quizás le da vergüenza contarles a el resto los óbices que encara como ama de su casa. En el momento en que te apetezca, entra en el conjunto privado de Fb de Organizadas Unidas y publica tus inquietudes o un comentario pidiendo asistencia. Este conjunto de luchadores es asombroso, y siempre y en todo momento están completados para respaldar a una organización en apuros 🙂

Ok, en este momento los consejos prácticos

Aparte de los resultados positivos de tener un hogar mucho más limpio, la relación entre un hogar limpio y la salud psicológica en ocasiones asiste para achicar la ansiedad.

Por servirnos de un ejemplo, una investigación anunciado en la gaceta Mindfulness halló que la gente que utilizaban la atención plena al lavar los platos, esto es, tomarse el tiempo para olisquear el jabón y absorber la experiencia, reportaron una reducción del 27% en el nerviosismo, tal como como una optimización del 25% en la «inspiración mental».

¿Cuál es la relación entre la limpieza nocturna y la salud?

La contestación a esta pregunta no guarda relación con los químicos que empleamos para adecentar. Hablamos de las reacciones que desata en nuestro cuerpo el tener que realizar limpieza en nuestro momento de libertad: la producción de cortisol, que es nada menos que la hormona del agobio.

En el momento en que estamos trabajando, esta hormona está en su nivel mucho más prominente. Y es de aguardar que una vez terminada nuestra jornada de trabajo, estos comiencen a reducir, relajando el cuerpo y haciéndonos mucho más contentos. Cabe nombrar que la existencia de esta hormona es bastante buena en sí. En tanto que nos asiste a estar atentos de cualquier situación; los inconvenientes vienen en el momento en que hay un exceso.