¿Qué dice la Biblia sobre el orden y la limpieza?

Requerimos sostenernos limpios y sostener nuestra agua y alimentos limpios. El pecado, como los gérmenes, asimismo puede ocultarse y volverse poco a poco más dañino si no se controla. Aun en el momento en que un individuo semeja limpia y sin pecado por fuera, posiblemente su corazón no sea puro.

Lo que afirma la Biblia sobre organizar la vivienda

La Biblia afirma bastante sobre la relevancia de sostener una vivienda limpia y organizada. En Proverbios afirma: «La vivienda del perezoso es un desierto espinoso» (Proverbios 15:19). Asimismo afirma: “La mujer sabia construye su casa, pero la necia con sus manos la destroza” (Proverbios 14:1). Estos versículos nos enseñan que una mujer sabia se preocupa por sostener su casa en orden, en contraste a una mujer necia.

La Biblia asimismo nos enseña que sostener un hogar ordenado es esencial para nuestro bienestar física y mental. En 1 Corintios afirma: “La mujer ha de estar en silencio en la iglesia, por el hecho de que no está en su derecho a charlar, sino está sosten, como afirma la ley. Si deseas estudiar algo, pregúntaselo a tu marido en el hogar, por el hecho de que es vergonzoso que una mujer hable en la iglesia» (1 Corintios 14:34-35). Estos versículos nos enseñan que las mujeres tienen que almacenar silencio en la iglesia y que es preferible que pregunten a sus maridos qué ocurre en el hogar.

¿Qué afirma la Biblia sobre la purificación del templo?

La Biblia charla de la purificación del templo. Observamos a Jesús en los evangelios descartando a todas y cada una la gente que se presentaban para transformar el templo en una “gruta de ladrones”.

En Juan 2:13-17, Marcos 11:15-18, Cánticos 69:9 (presagiado por el salmista David) y en Mateo 21:12 señala de qué manera reaccionó Jesús dada esta situación. La Biblia afirma que el templo fue limpiado por el Señor.

¿Qué es el caos espiritual?

En un embrollo espiritual – En ocasiones nos encontramos en la mitad de un embrollo espiritual, ¿no? En ocasiones nuestro corazón está apático, frío, indiferente y nuestro deseo de Cristo semeja hipócrita o inexistente. Sentimos la frialdad en nosotros, y Dios semeja tan lejano, tan inalcanzable.

Y después está nuestro pecado. Todos peleamos con el pecado, pero en ocasiones es tan feo, tan sucio, tan fresco. Estamos sucios, rotos, vestidos de vergüenza y apartados de Dios. ¿Qué hacemos en el momento en que estamos de esta manera? ¿Cuál es nuestro instinto? En ocasiones, nuestro instinto es sostenernos apartados y aguardar para aproximarnos a Dios, para charlar con Él, hasta el momento en que hayamos resuelto un tanto las cosas, hasta el momento en que seamos un tanto mucho más presentables, hasta el momento en que estemos menos confundidos.

1 – Leer, sanar, rezar

Leer un versículo de Proverbios 31, diez-31 antes de comenzar mi rutina día tras día me asiste para meditar en todo el día. Mientras que me ocupo de ciertos menesteres y satisfago las pretensiones de mi familia. Entonces, mientras que cuido a los que son mucho más esenciales para mí en esta vida, aprovecho para rezar por ellos.

Por el momento no pienso en el tiempo que dedico a cada labor o mandado, ni en lo próximo que debo llevar a cabo. Así, eludo apresurarme a finalizar a la mayor brevedad.

¿Cuál es el poder de los versículos bíblicos para adecentar la vivienda?

Está en las sagradas escrituras, son expresiones que el Señor dejó a sus hijos a fin de que fuesen predicadas. Reconoced la soberanía de Jesucristo como cabeza de tu hogar. Dedica, de nuevo, tu vida y tu hogar a Dios como testimonio de su amabilidad y felicidad para ser utilizado para su honor y gloria

Compartimos contigo 2 frases que puedes decir para llenar este producto: