Qué pasa si dejo mi cocina sucia

Proliferación de bacterias: Los restos de comida en los platos tienen la posibilidad de beneficiar la proliferación de bacterias. Si no se suprime en el instante, esta mugre puede quedarse en el plato y terminar teniendo efectos negativos en la gente.

Aquí hay 35 causas por las que lavo los platos y limpio la cocina todas y cada una de las noches:

  1. Pues me agrada despertarme y que me reciba una cocina limpia.
  2. Por el hecho de que es mucho más simple y veloz lavar la vajilla recién utilizada.
  3. Por el hecho de que si me espero a lavar los platos al día después, se me pegan todos, y tardo tres ocasiones mucho más en lavarlos (y me duelen mucho más las manos).
  4. Pues si las lavo durante la noche, se secan solas y de este modo no debo secarlas yo.
  5. Pues por la mañana siguiente puedo guardarlos velozmente mientras que quisiera que se prepare el café.
  6. Por el hecho de que si las dejo descuidadas, al día después deberé lavarlas antes de comenzar a realizar el desayuno, y SIEMPRE llego tarde al trabajo.
  7. Pues si no los lavo, lo mucho más posible es que mi papá los lave al día después, lo que me hace sentir verdaderamente culpable.
  8. Por el hecho de que no me siento cómoda dejando la cocina desorganizada en el momento en que me dormiré.
  9. Por el hecho de que ODIO A LAS CUCAS, y los platos sucios me gustan!
  10. Por el hecho de que en el momento en que lavo el fregadero, limpio las encimeras (encimera) y la vitrocerámica de la cocina durante la noche, es como mi «colofón» para acabar el día.
  11. Por el hecho de que siento que da igual de qué forma me haya ido el día, tengo AL MENOS una cosa sobre la que tengo el control.
  12. Pues si los dejo solo un día (quizás pues es sábado y me da pereza), en 2 por tres se juntan los platos de las tres comidas, y coloco la cocina no me transporta 15 minutos pero una hora.
  13. Por el hecho de que si alguien de mi familia mancha un plato a lo largo de la noche, es mucho más posible que lo lave todo de una vez, en vez de dejarlo con los otros platos sucios.
  14. Pues no tienes idea en el momento en que revienta una cañería o si existe alguna otra urgencia, pero cuando menos la cocina va a estar limpia.
  15. Por el hecho de que con frecuencia, mientras que lavo los platos durante la noche, pienso en lo que voy a cocinar al día después, hago una nota mental caso de que me falte algo, coloco la cazuela de cocción lenta en cocción, o carne del congelador a el frigorífico para el día después.
  16. Por el hecho de que sea como sea el estado del resto de la vivienda, si la cocina está limpia (en todo instante del día), me resulta considerablemente más simple ingresar en el resto.
  17. Pues si la cocina está sucia, siento que se me cae toda la vivienda encima.
  18. Por el hecho de que de esa forma puedo poner un cheque en mi rastreador de hábitos diarios y no romper la cadena.
  19. Por el hecho de que «soy un individuo que limpia la cocina todas y cada una de las noches sin falta» (esa es una afirmación muy vigorosa, ¡repítela!).
  20. Pues «sí». No hay negociación. Esta pertence a las escasas tareas que «solo pasa, sin negociación».
  21. Por el hecho de que sé que lavar los platos y adecentar las migas y los derrames de la cocina me transporta entre diez y 15 minutos, pues ahora me he tomado ese tiempo antes.
  22. Pues, si bien es una labor muy “humilde”, en el momento en que la realizo me siento vigorosa, efectiva y orgullosa de mi trabajo.
  23. Por el hecho de que en mi cabeza, el estado de la cocina marca la diferencia entre “manipulable” y “CAOS TOTAL”.
  24. Por el hecho de que el día de hoy precisamente estoy fatigada, pero la humillación de conseguir la cocina sucia por la mañana sobrepasa con creces el cansancio que siento el día de hoy.
  25. Pues mañana es sábado y me chifla elaborar un exquisito desayuno de fin de semana, y si la cocina está sucia, no puedo llevarlo a cabo.

    Qué pasa si dejo mi cocina sucia - Limpieza

  26. Por el hecho de que mañana es día laborable y debo hacer más simple las cosas por la mañana.
  27. Pues el fragancia a comida que se pega, grasa y sartenes descuidadas me da náuseas.
  28. Por el hecho de que si limpio la cocina todos los días con un desengrasante y quito costras y goteos, es mucho más simple sostener la vitrocerámica como novedosa.
  29. Pues si mi hijo está cerca, puedo solicitarle que me asista a secar los platos mientras que los lavo, y después tenemos la posibilidad de tener una pequeña charla satisfactorio solo entre él y yo.
  30. Pues mientras que las lavo puedo prender mi candela aromatizada que está al costado del fregadero y gozar de su aroma y del calor del fuego.
  31. Por el hecho de que de este modo me aseguro de que los platos queden precisamente como me agradan.
  32. Pues mientras que estoy lavando los platos, puedo apagar mi cerebro y meditar en la solución a un inconveniente que tengo, percibir un podcast o un vídeo de TEDTALK, o oír música en mi teléfono.
  33. Por el hecho de que tener los platos sucios quiere decir que disponemos comida en la mesa, y no podría estar mucho más agradecida de ahí que.
  34. Por el hecho de que tras lavarlas empleo jabón de manos con un rico aroma, y ​​me coloco crema/loción en las manos, y me agrada.
  35. Por el hecho de que «mi yo de mañana» me lo agradecerá!

De qué forma adecentar el brazo rociador

El brazo rociador es una suerte de aspa que se usa para publicar el agua en el aparato, o sea, un rociador que genera agua y detergente llegue a todos y cada uno de los rincones del lavaplatos. Es una parte primordial para el lavado de platos y ciertos modelos tienen hasta 2 brazos.

Para retirarlo frecuenta bastar con apretar sobre una suerte de pestañita, pero en ciertos modelos puede ser preciso destornillar el brazo para retirarlo.

CÓMO LIMPIAR TU COCINA DIARIAMENTE

1. Primero, recopila los utensilios que empleas para cocinar y ponlos en el lavaplatos conforme los vayas utilizando. Si no posee lavaplatos, le aconsejamos lavarlos entre hornear y cocinar. Por servirnos de un ejemplo, en el momento en que pones la comida en la sartén y la sacas. En este intervalo, puedes ir fregando de a poco. En caso contrario, en el momento en que finalices de cocinar, vas a tener una enorme pila que no desearás adecentar en lo más mínimo.

2. Ahora, es conveniente sacar velozmente cualquier alimento que haya caído sobre la área de trabajo. Cuanto mucho más tiempo pasa, mucho más bien difícil es eliminar la mácula de determinados alimentos. Además, la región de cocción y la vitrocerámica tienen que limpiarse toda vez que cocinamos. Eso sí, espera a que esté frío. Evitarás quemarte y no dañarás la vitrocerámica.

La esponja de cocina: el utensilio mucho más sucio de la vivienda

De esta manera piensa el Dr. Philip Tierno, instructor clínico de microbiología y nosología en la Facultad de Novedosa York. Según él, «lo mucho más sucio de una vivienda es un estropajo, mucho más aun que la tapa de un wc o una papelera».

Sus poros hacen más fácil la supresión de restos, pero asimismo retienen los microorganismos que procuramos remover en el momento en que limpiamos.