Se arroja agua de manera directa sobre el platillo de la maceta y se deja unos minutos hasta el momento en que la planta se hidrata. Entonces se desecha el exceso. Es perfecto para bulbos o plantas con tallos u hojas sensibles a la humedad. Lo destacado es regar primero o en el final de la mañana.

Regar las plantas con una regadera es la mejor forma pues la clase no se observa perjudicada por una fuerte corriente. Fotografía: Freepik

En el momento en que disponemos plantas en el hogar aparece una duda incesante y está relacionada con el riego. ¿Cuánta agua precisan las plantas en macetas y con qué continuidad se tienen que regar las plantas en el suelo?

Consejos

  • Coloque una cubierta de mantillo en la área del suelo para achicar la pérdida de humedad.
  • Instala un sistema de riego por goteo para regar uniformemente las plantas de exterior.
  • Riegue temprano en la mañana o en la noche en el momento en que las temperaturas sean frescas y el sol directo no logre remover la humedad antes que logre filtrarse a las raíces.

Cuándo regar las plantas en maceta

Una planta en maceta tiende a secarse mucho más veloz que si estuviese en el suelo. La maceta tiene dentro poca tierra y, por consiguiente, se seca antes. Además de esto, al estar sobre el nivel del suelo, la exposición al sol hace que el sustrato como las raíces de las plantas se calienten mucho más de lo común. La carencia de humedad y calor son los enormes riesgos de una planta en maceta.

Generalmente, el más destacable instante para regar las macetas es temprano en la mañana.

Esto le va a dar tiempo a la planta para tomar agua antes que llegue el calor del día, pero asimismo dejará que el exceso de agua se evapore de forma rápida y va a haber menos opciones de desarrollo de hongos.

Falta de drenaje conveniente

Muy relacionado con el punto previo está el inconveniente de la acumulación de agua por drenaje inapropiado. Para evitarlo, haz orificios correctos en las macetas antes de plantar y usa siempre y en todo momento el sustrato correcto para cada clase. Los cactus y las sustanciosas, por poner un ejemplo, precisan tierra suelta pues no aceptan realmente bien la humedad. En un caso así, el mucho más conveniente es el tipo arenoso que retiene menos agua.

Una aceptable práctica es poner grava en la base de la maceta antes de llenarla con sustrato. De esta manera se estimula el aislamiento del exceso de líquido, facilitando de esta forma la aireación de las raíces.

Ahorro de agua

Los sistemas de riego automático con sensor de humedad facilitan de enorme manera esta labor. Afirmemos que se afirman de que riegues tanto como sea preciso y lo menos viable.

Con buena tierra o tierra, vamos a tener bastante ganado. Un suelo abundante en minerales, arcilla y materia orgánica retiene mejor el agua y asimismo de manera homogénea. Solo vamos a tener precaución a lo largo de periodos extendidos de lluvia, si este lote no drena bien para eludir encharcamientos. En suelos areniscos, vamos a tener la precaución de que los riegos van a ser mucho más usuales.