Kaempferia definitiva se conoce en Filipinas como «doso» o «dusu»? y en América Latina bajo el nombre de «resurrección», es una suerte de planta de la familia del jengibre. Es originaria de China (Guangdong, Guangxi, Hainan, Taiwán, Yunnan), India, Nepal, Assam, Bangladesh, Indochina y se cultiva extensamente en otros sitios.

Una aceptable hidratación de la piel es primordial para sostenerla lisa, joven, fría y sana. El extracto de rosa de la resurrección (Selaginella lepidophylla) representa un ingrediente humectante revolucionario proveniente de la naturaleza.

Recurrente confusión en Internet sobre la Rosa de Jericó

El primordial fallo o confusión que está en Internet es que un helecho tiene la aptitud de resucitar si entra en condiciones extremas de sequía: un desarrollo popular como anhidrobiosis.

La que acostumbramos a confundir de todos modos lleva por nombre Selaginella lepidophylla, originaria del desierto de Chihuahua en México. Aun nuestra Wikipedia advierte contra la confusión y, no obstante, en una sola entrada conviven vídeos y fotografías de ámbas especies, situación bien difícil de comprender, puesto que no tienen relación con su morfología vegetal, no distribuyen hábitat.

¿Qué sucedió aquí?

Para comenzar, esta planta jamás muere como tal, sino sigue su ciclo vital tras la deshidratación. De hecho, en relación la planta deja de sentir agua, entra en un estado de sopor (etapa de inacción) para no dañar sus tejidos y de esta manera sostener íntegra su composición celular. La estrategia es afín a la que emplean los osos a lo largo de los meses de hibernación, salvo que esta planta puede mantenerse de esta forma a lo largo de años.

Además de esto, esta clase tiene un contenido elevado en trehalosa, un género de azúcar que está en varios alimentos que ingerimos como las setas, el pan, la miel, etcétera. Este compuesto se nucléa en el momento en que el agua de la planta se evapora, de manera que se forman cristales que asisten a retener el agua y evitan que una alta concentración de sales dañe las células. De este modo, la trehalosa impide dañar las membranas celulares, pero asimismo las proteínas, conservando de este modo la actividad enzimática de la planta. Esto último es esencial a fin de que la planta logre retomar su actividad metabólica de este sopor en el que estaba.