Lutero creía en la virginidad perpetua de María y su Inmaculada Concepción. Solo que él no pensaba que esto último fuera un dogma que la multitud estuviese obligada a opinar.

Publicamos ahora el Sermón de la Tercera Llegada, del Padre Raniero Cantalamessa a la Curia Romana y al Santurrón Padre

CONCLUSIÓN

El día de hoy oday, varios protestantes suponen que el católico que piensa que María es virgen, es pues jamás se encontró con los pasajes que charlan de los «hermanos» de Jesús, la mayor parte no lo sabe, que todos estos razonamientos fueron refutados hace mucho más de un milenio , y mucho más últimamente aun por los reformadores protestantes. Además, para los reformadores, venerar a María fué siempre y en todo momento una característica que no podía faltar en un católico.

Fuente: José Miguel Arráiz

Martín Lutero sobre la Inmaculada Concepción

La creencia mariana que mucho más impresiona a Martín Lutero es probablemente su aceptación de la Inmaculada Concepción de María, aun antes siendo terminantemente dogma proclamado por la Iglesia Católica en 1854.

“Es dulce y piadosa creencia que la infusión del alma de María se realizó sin pecado original; tal es así que en exactamente la misma infusión de su alma asimismo ella fue purificada del pecado original y adornada con los dones de Dios, recibiendo un alma pura infundida por Dios; por consiguiente, desde el primer instante que empezó a vivir, quedó libre de todo pecado” (Sermón: “El día de la Concepción de la Madre de Dios”, 1527).

Teólogo protestante te invita a volver a descubrir tu papel único.

PARÍS.- «En llamar ‘Madre de Dios’ se sintetiza su honor y absolutamente nadie puede decir algo mayor, si bien tuviese tantas lenguas como las hojas o las plantas que hay, como las estrellas en el cielo o la arena en el mar.Quien redacta esto no es un santurrón padre de la Iglesia Católica. Es exactamente el mismo Martín Lutero, en su comentario sobre el Magnificat («Das Magnificat», W 7, 572-573).

Se confunde quien piensa que el principal creador del protestantismo no reconoció el papel único que jugó la Virgen María en la encarnación de Cristo. Tal como se confunden quienes piensan a esta mujer como una figura extraña a la Reforma.

Ella es la Madre de Dios

“…Con razón se la llama no solo la madre del hombre, sino más bien asimismo la Madre de Dios…es cierto que María es la Madre de lo real y Dios verdadero”. Sermón, Concord. Vuelo. 24.p. 107.

“Es dulce y piadoso opinar que la infusión del alma de María se realizó sin pecado original, de forma que en exactamente la misma infusión de su alma fue asimismo ella purificada del pecado original y adornada con los dones de Dios, recibiendo un alma pura infundida por Dios; tal es así que desde el primer instante que empezó a vivir estuvo libre de todo pecado.” Sermón, 1527.