Una obra balanceada, donde el peso visual se reparte uniformemente en la composición, semeja permanente, calma al espectador y es interesante a la visión. Una obra desequilibrada semeja desequilibrado, crea tensión y perturba al espectador.

1. Encuentra el creador, di quién es y qué representa el libro en su obra.

2. Hallar el libro y juzgarlo desde la visión de una extendida tradición literaria.

¿Qué es la composición pictórica?

En pintura y dibujo, la composición es la predisposición deliberada de los elementos en el espacio pictórico. El posicionamiento y la predisposición de los elementos en una obra perjudica la manera en que el espectador interacciona con lo que creamos.

En el momento de hacer una obra pictórica, las opciones son infinitas. Poseemos total independencia creativa en la manera en que organizamos los elementos en nuestras proyectos. Pero más allá de que las opciones son infinitas, eso no quiere decir que tengamos la posibilidad emprender la composición a la suerte sin planificación y aguardar que los desenlaces sean mágicamente perfectos.

Como un ejemplo de lo previo poseemos la armonía cromática, donde tenemos la posibilidad de sentir tres colores:

  1. Dominante: Un color mucho más neutro y duradero, su función es destacar la otra colores que conforman la composición gráfica, en especial los contrarios.
  2. Tónico: complemento del color previo, siendo el mucho más fuerte en color y valor, empleado como nota de animación o atrevimiento en cualquier elemento.
  3. Mediación: su función es accionar como modo de conciliación y transición entre todos los 2 precedentes, en general tiene una situación en el círculo cromático próxima a la del color tónico.

Puesto con los colores, tenemos la posibilidad de tener una composición armónica con un color violeta como color dominante, un color verde como tónico y un color naranja como intermediario si el sentimiento que deseamos trasmitir es el calor o, un azul turquesa si deseas que sea mucho más frío.

¿Cuándo se equilibra un trabajo?

Una obra balanceada, donde el peso visual se reparte uniformemente en la composición, semeja permanente, calma al espectador y es satisfactorio a la visión. Una obra que no está balanceada semeja desequilibrado, crea tensión y también intranquiliza al espectador.

Equilibrio simétrico La estabilidad simétrico se genera en el momento en que al dividir una composición en 2 partes iguales, existe exactamente el mismo peso en los dos lados. Sus dibujos se detallan simétricamente respecto al eje. Esta regularidad forma, a nivel de la percepción, un aspecto estético de armonía.

Equilibrio – Colores. Armonía cromática y tonal.

Se apoya en el saber del círculo cromático terminado y en entender repartir los colores en el chato de la imagen.

Por una parte, la armonía va a depender de la relación entre colores complementarios (gama opuesta) o colores lindantes (misma gama). Y por otra parte, de qué manera se relacionan los tonos de exactamente la misma o idéntica gama con su localización en la imagen o dónde. Si un color está por doquier en la obra, crea un equilibrio, por el hecho de que en ningún campo llama mucho más la atención. No obstante, si se destaca en un espacio, crea allí un punto de atención.